¡Uno de los momentos más esperados por los padres es la aparición de los primeros dientes del bebé! Un proceso que generalmente empieza entre el quinto y el octavo mes de vida, aunque hay niños a los que les salen antes (incluso algunos nacen con ellos) y a otros no les aparece el primero hasta pasados los 12 meses.
En la dentición temporal, los dientes suelen aparecer cada cuatro meses. Así, si el primer diente asomó a los cinco meses, los siguientes tipos de dientes saldrán con intervalos de unos cuatro meses.
Orden de aparición aproximado de los dientes de leche
- Dientes incisivos inferiores: entre los 5 y los 12 meses.
- Dientes incisivos superiores: entre los 7 y los 10 meses.
- Dientes laterales superiores e inferiores: entre los 9 y los 12 meses.
- Primeros molares superiores e inferiores: entre los 12 y los 18 meses.
- Caninos superiores e inferiores: entre los 18 y los 24 meses.
- Segundos molares inferiores y superiores: entre los 24 y los 30 meses.
Un reciente estudio publicado por la revista oficial de la Academia Americana de Pediatría, asocia su aparición a algunas molestias: mayor irritabilidad, incremento de la salivación, mucosidad nasal, pérdida de apetito, diarrea, sarpullidos y trastornos del sueño.
Conocer lo que puede ocurrirle a tu hijo cuando le empiecen a salir puede contribuir a que este proceso sea menos doloroso. ¡Toma nota de estos consejos!
Cómo aliviar las molestias de los dientes del bebé
- Mantén la carita del bebé siempre limpia y seca. El contacto de la baba con la piel del bebé puede causarse eczemas, sarpullidos e irritación
- Pon un empapador en su almohada. Sería conveniente poner un tejido liso debajo de cabeza del bebé mientras esté durmiendo para que absorba sus babas.
- Frota las encías del bebé con la yema de un dedo limpio, para calmar el dolor que siente el pequeño.
- Compra un mordedor. Ofrece al bebé algo que él pueda morder, una goma dura, aros y anillos de goma o mordedores fríos (no congelados). Que sean seguros.
- Ofrece a tu bebé algo frío. Los líquidos, gelatinas u otro alimento frío, incluso un pañuelo frío, suelen suavizar el dolor.
- Gel para las encías. Bajo la autorización médica, se puede aplicar un gel para encías, soluciones tópicas o medicamentos analgésicos, antiinflamatorios o antipiréticos, en el caso de que el bebé esté muy irritable o tenga fiebre.
- Cariño, comprensión y tranquilidad al bebé. Estar al lado del bebé, acurrucarle en brazos y darle mucho cariño le reconfortará.
Se trata de algo genético que no se puede acelerar de ninguna manera, ¡por lo que conviene tener paciencia!
